domingo, 28 de abril de 2013

Tienes toda la razón, pero no pasas

 [Luis Zambrano]

La declaración de la señora Tibisay Lucena, presidenta del CNE, confirma que los gobiernos autoritarios hacen los que le vienen en gana con la voluntad de los pueblos  y ante cualquier reclamo, “sí, tienes toda la razón, pero no pasas”.
Hacer con el 46% de las cajas la misma auditoria que se le hizo al 54 % del día de las elecciones, donde se suponía que todo estaba normal, por lógica que el resultado va a ser el mismo, se trata de confrontar recibos con chorizo o acta. Allí no estaría en juego la voluntad del pueblo, porque a la luz del momento,  todo resulta perfecto.
Si el CNE hiciera  lo que el candidato Henrique Capriles está pidiendo a nombre de los más de 7 millones de venezolanos que votamos por su propuesta, el gobierno  estaría entonces convalidando y admitiendo que el candidato oficialista gano con fraudes y estafas continuadas, que de manera abierta, y abusiva hizo la estructura montada para tal fin. Fue público y notorio.
Por eso, es difícil  que el mal  llamado Poder Moral acepte revisar cuántos muertos votaron,  cuántos multi cedulados votaron en distintas mesas; los votos realizados por miembros de mesa o sujetos prestados para ello, aprovechando  que no había ni miembros ni testigos de la oposición, al haber sido retirados a la fuerza de los centros. Los extranjeros que votaron sin estar legalmente aptos, pero les dieron cédula para hacerlo, como se presume que ocurrió con cubanos, chinos, y de otras nacionalidades que laboran para las misiónes.
Si esto no hubiese ocurrido, bienvenida sea la auditoria simple, es decir, comparar recibos con chorizo o acta de escrutinio, pero al surgir una duda razonable como la planteada por el factor democrático, después del grosero ventajismo y el terror desatado por los paramilitares rojos, moralmente y políticamente es obligatorio revisar las firmas y huellas estampadas en los cuadernos de votación. Es obligatorio oír y declarar en un sumario a los testigos que fueron sacados de los centros de votación. Investigar porqué hubo centros donde el candidato rojo sacó más votos que el finado.

Sin duda, el gobierno no está interesado en aclarar dudas, pues hacerlo estaría en juego su continuidad en el mando de la nación y eso no  figura en los planes de la ultraizquierda o comunismo internacional que le clavó las garras al petróleo venezolano y ese es su combustible y oxígeno para la supervivencia latinoamericana y mundial. Hay que seguir luchando. Será difícil, pero no imposible.

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