domingo, 21 de abril de 2013

Los intereses de los amigos de UNASUR

[Dalia Gutiérrez] 


En nada debe sorprender la decisión de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), de reconocer a Nicolás Maduro sin tomar en cuenta la exigencia de la oposición de hacer un reconteo de votos, aunque sí pudieron ser más comedidos o más objetivos ya que una Misión de Acompañamiento de UNASUR estuvo en el país durante el proceso electoral el pasado 14 de abril y fue testigo de la situación interna denunciada por sectores de la oposición en relación a los amedrentamientos de los que fueron víctimas algunos centros electores.

No fue casual que la Ong Expresión Libre, Comunicadores por la Paz y la Democracia, le pidiera a UNASUR, como a otras naciones, en una misiva, la importancia de hacer una observación electoral equilibrada en vista del ventajismo oficialista observado por ellos, incluso previo a las elecciones.

Lo mínimo que se esperaba era equidad, sin embargo al día siguiente del proceso electoral (15 de abril) la UNASUR envió un comunicado a los medios de comunicación donde expresan que entregaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) los comentarios sobre su Misión y afirman que “Todo reclamo, cuestionamiento o procedimiento extraordinario que solicite alguno de los participantes del proceso electoral, deberán ser canalizados y resueltos dentro del ordenamiento jurídico vigente”, pero no se esperó nada. 

Es decir, el señor Carlos Alvarez y compañía obvió todo cuanto ocurrió en Venezuela ese mismo día y los días consiguientes, en ciudades como Caracas, Valencia, Barquisimeto, Táchira, Zulia: violencia y más violencia, protestas, detenciones ilegales, y clara violación de los derechos humanos por parte de las autoridades represivas  nacionales.

Sin duda la posición de UNASUR nos permite creer que la decisión reciente de reconocer al señor Nicolás Maduro como nuevo presidente de Venezuela obedece únicamente  a los intereses económicos de cada uno de esas naciones. 

Argentina niega tener deuda con Venezuela, o que si es cierto es que el fallecido presidente Chávez compró $ 3.100 millones en deuda a esa nación, pero además hay muchos otros negociados que seguro desconocemos los venezolanos. Además no debemos olvidar el famoso caso del maletín de Guido Antonini que llevaba dinero a Cristina Fernández para su candidatura. 

Brasil tiene una relación un tanto complicada de entender porque si bien es cierto que Venezuela contribuyó con ese vecino para mejorar considerablemente su situación económica, en especial cuando era presidente Luiz Ignacio Lula Da Silva, no es menos cierto que la actual presidenta advirtió sobre la necesidad de que Chávez nombrara a su sucesor cuando se fue a Cuba a su cuarta operación. 

La situación de Bolivia es harta conocida. En diversas ocasiones el señor Evo Morales vino expresamente a buscar dinero nuestro, más el apoyo  incondicionalmente le ofrecía el fallecido Hugo Chávez. Cerca de 300 millones de dólares se invirtieron en diversas actividades e infraestructuras en ese país. 

Conocemos bien los grandes beneficios que recibió Uruguay de Chávez, entre ellos 10 millones de dólares para un hospital Universitario en el año 2011, sin mencionar que esa nación ha recibido distintos beneficios. 

De manera que algunos miembros de UNASUR muestran un claro interés económico, otros ignoramos qué beneficios buscan al apoyar en automático al nuevo presidente de Venezuela, cuyos resultados electorales están en tela de juicio por el estrecho margen de votos entre oficialistas y oposición.  

La presencia del presidente de Perú, Ollanta Humala no la comprendemos, será que busca algún beneficio, pues el cuerpo Legislativo le pidió no asistir a la juramentación de Nicolás Maduro como presidente, de manera tal que no estaría como representante de su país. Sabemos que algunos venezolanos que sufren persecución en nuestro país  han huido a Perú y permanecen allí. 

En cuanto a Ecuador, Rafael Correa, uno de los presidentes que más problemas ha tenido en su país debido a la violación del derecho a la libertad de expresión, se muestra contrariamente comedido, pidiendo el reconteo de los votos, porque “no hay nada que temer”. El presidente Correa estuvo realmente ocupado en Alemania buscando inversionistas para su país, tanto que no estuvo en la juramentación de Maduro. 

Juan Manuel Santos tiene igual intereses sobre Venezuela, no solo políticos  o de frontera, sino también económicos. Venezuela tiene una deuda estimada de 2 mil millones de dólares a Colombia, pero además las relaciones de ambas naciones han mejorado considerablemente, tanto que la canciller de ese país, María Angela Holguín, se refiere a Maduro como un hombre “pragmático y muy inteligente” y se ha reunido con Elías Jaua para establecer acuerdos bilaterales. Han dejado un poco a un lado el tema de la guerrilla colombiana en el territorio venezolano, un tema un tanto sensible para Santos. 

La situación de Paraguay es bastante distinta, aunque muchas expectativas e interés por parte del nuevo presidente de ese país en reanudar las relaciones con Venezuela, deterioradas luego de que el mandatario paraguayo denunciara a Nicolás Maduro “persona non grata”, por supuesta injerencia del ahora presidente Maduro en asuntos internos vinculados a militares paraguayos. Ellos buscan mejorar las relaciones, lo que podría ocurrir luego de las elecciones planteadas en Paraguay. 

El resto de los países que se prestaron para el acto, por ejemplo Chile, tienen sus intereses, tal vez no claramente conocidos, pero otros  como Cuba, están bien  claros en sus propósitos, entre los cuales está mantener el envío de petróleo venezolano de manera diaria 120 mil barriles de crudo, controlar la “revolución” política de Venezuela y garantizarse así su sustento económico. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario