En acto realizado en la sede del Ateneo de Caracas, en Los Caobos, el miércoles 12 de septiembre, se constituyó el movimiento Periodistas Por el Progreso, iniciativa afiliada a Independientes por el Progreso que forma parte del Comando Venezuela, estructura que apoya la candidadtura de Henrique Capriles a la presidencia de la República.
Intervinieron en el evento: Carlos Roa, quien hizo las presentaciones de rigor; Eduardo Orozco, expresidente del CNP; Gloria Cuenca, profesora de periodistas y Noel Alvarez, Coordinador de Independientes por el Progreso quien juramentó a la nutrida asamblea de comunicadores.
DOCUMENTO DE RESPALDO A HENRIQUE CAPRILES
Los periodistas venezolanos se encuentran sometidos, bajo el actual gobierno, a una creciente cadena de dificultades para llevar adelante su trabajo: innumerables agresiones verbales y físicas, ausencia de protección jurídica y personal, amenazas a la libertad de información y expresión, cierre de medios y, por consecuencia, eliminación de puestos de trabajo, limitaciones al acceso a las fuentes oficiales, imposición de censura previa y hostigamiento para inducir a la autocensura.
No solo
los comunicadores sociales son víctima del acoso del Gobierno, sino que todo
ciudadano que manifieste opiniones contrarias es objeto de discriminaciones y
atropellos de toda índole.
Ante este
dramático cuadro, Henrique Capriles, como próximo Jefe de Estado, se ha
comprometido a propiciar una interrelación respetuosa entre el Poder Ejecutivo
y los trabajadores y los medios de comunicación; a proporcionar la información
veraz y oportuna de los órganos del Estado; permitir el acceso expedito de los
comunicadores sociales a las fuentes informativas oficiales; erradicar la
práctica de las presiones y la censura sobre los comunicadores y los medios; establecer
reglas claras no discriminatorias sobre las pautas de propaganda y publicidad
oficial; eliminar la agresión verbal o física a los ciudadanos, comunicadores y
medios de comunicación; respetar el marco laboral cuando ejerza como patrono
del sector de la comunicación social; no utilizar la ley de telecomunicaciones
en forma autoritaria y discrecional para amedrentar, sancionar y propiciar la
autocensura de comunicadores y medios de comunicación que discrepen de la
gestión oficial.
El paso
adelante que estamos dando los profesionales de la comunicación al respaldar la
candidatura de Henrique Capriles, es con el fin de sellar públicamente un
compromiso mutuo para lograr que, más nunca, ocurra en Venezuela la tragedia
que impide a sus ciudadanos practicar sus derechos democráticos,
primordialmente, en cuanto al ejercicio pleno de los derechos humanos en el
campo de la información y la comunicación.
La
historia nos asiste. La Constitución nos asiste. El artículo
58 precisa: “la comunicación es libre y plural”,
por lo tanto, es
necesario reiterar que quienes practicamos la democracia plena no comulgamos
con los autoritarismos y, por lo tanto, somos contrarios al imperio de un
gobierno que impone la hegemonía y la intervención comunicacional; en cambio
propiciamos la pluralidad, el respeto y la autorregulación comunicacional.
El
denominado Sistema de Medios Públicos de Radio y Televisión es una burda
herramienta de propaganda del gobierno y de su partido, contrariando
abiertamente los principios legales y constitucionales de equidad e
imparcialidad comunicacional a favor de todos los sectores del pensamiento venezolano.
Las llamadas radios comunitarias, en su
mayoría, operan como propagandistas del gobierno y, otras, interfieren las
frecuencias de emisoras independientes.
Voceros del
Gobierno afirman que en Venezuela hay plena libertad de expresión. Podrían
afirmar incluso que este acto es una demostración de que disfrutamos una
democracia plena. Pero los espacios de libertad que aún quedan existen por la
terca voluntad democrática de los venezolanos que están decididos a no callar. Todas
las actuaciones del Gobierno, en este campo, han estado orientadas a restringir
los derechos de los ciudadanos y a silenciar a los periodistas.
El uso
abusivo e ilegal de las cadenas presidenciales, el cierre de RCTV y de 43 emisoras
de radio, la creación de un cerco legal para evitar la crítica y la denuncia,
han sido el énfasis de la actuación gubernamental. Han confesado sin vergüenza
que buscan imponer una “hegemonía comunicacional” que no es otra cosa que el
verdadero rostro del autoritarismo más sectario y arrogante. Numerosos colegas
se han visto obligados a emigrar del país y, todavía otros han debido
exiliarse. Por otra parte, los periodistas-reporteros se han sentido indefensos
ante la ausencia de protección jurídica y personal.
En este
sentido, tenemos confianza en que Henrique Capriles, como nuevo Presidente de
la República, adelantará las políticas más idóneas en materia de comunicación e
información, y los comunicadores venezolanos vamos a aupar y promover las
medidas que beneficien al país en el ejercicio pleno de la libertad de
información y expresión, y a estar vigilantes para evitar que se repitan las
aberraciones que actualmente constriñen nuestros derechos.
Los
periodistas venezolanos que siempre hemos luchado por la libertad y por una
democracia sin excluidos lo hacemos, no por conquistar un privilegio egoísta,
sino porque el fortalecimiento de estos derechos son garantía de desarrollo de
una Nación respetuosa de sus ciudadanos, realmente democrática y progresista.
Invitamos
a todos a sumarse a este esfuerzo nacional, a tomar este camino hacia el
progreso para todos, sin discriminaciones ni excluidos.
Caracas, 12 de septiembre del 2012

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