sábado, 4 de mayo de 2013

Nueva mayoría electoral con Capriles

  [Nilson Guerra Zambrano]       

             
Una nueva mayoría  electoral ha emergido, con fuerza  inusitada y con bajísimo  costo monetario (sin apoyo de poderes irregulares),   demostrando fehacientemente  que se puede hacer política  de otro  modo,  al  lado de  la ética  y soportados en la moral democrática  y republicana.

             Aunque  no se ha cerrado definitivamente  el proceso electoral, porque los  resultados del  ciento  por ciento de las actas no se conoce, faltando hoy primero de mayo  sesenta y seis (66),  cosa curiosa,  los números  del  ente organizador de las elecciones (que no árbitro) dan  al proclamado candidato  ganador una diferencia  de  224.739 votos.

             Esto,  evidentemente y lo demostramos enseguida,  no significa que se trate de una mayoría existente, real, comprobable, sino que  simplemente   se le dio por ganadora.

            
 Veamos  los  hechos en números:

a)     El  ente organizador de las elecciones  acrecentó el padrón electoral  en  49.429 electores, de octubre a  abril. Asunto irregular. Por supuesto no fueron los muchachos opositores los registrados por primera  vez.  Si descontamos esa  cantidad, la diferencia electoral se reduce a  175.310.

b)    Cálculos  conservadores ubican en cien mil el número de cubanos, rusos, chinos, árabes, brasileños, ecuatorianos, colombianos y otros (120 de ETA) que poseen cedulación nacional  triple, cuádruple y quíntuple, para sufragar  en  diferentes mesas de todo el país. Solo tomemos tres votos por cada uno.   La diferencia madurista se acaba y pasa como ventaja a favor del “no declarado ganador”  HCR en  124.690.

c)     Se  estima en nueve  mil  el número de fallecidos cuyos documentos de identidad  han pasado a servir  de soporte  para votos sencillos  o dobles.  Crece la diferencia  a  133.690.

d)    Las mesas  fantasmas o encriptadas en lugares desconocidos,  una de ellas custodiada por las FARC en el  Estado Zulia, son 240. Si cada una  recibe 300 votos  oficialistas (hubo algunas de  500),  la diferencia crece a favor de Capriles en  72.000 votos, para totalizar   205.690.

e)     180.000  militantes  rojos ejercen -con cedulación forjada -votos doble y  triple.  Logran 360.000.  Rebajemos el resultado  de ese mecanismo  a 250.000  votos. La   diferencia caprilista pasa  a  455.690 votos.

f)      Doce mil personas   fueron  obligadas a votar, por ser opositores, mediante el voto asistido. Crece el margen  a   467.690 votos.

g)     Se estima que   en el REP   hay  medio millón de falsos electores. Capriles sube    a  967.690   votos.

h)    Doscientos mil  venezolanos en el exterior esperan por reubicación para  poder  votos. Asunto negado por el CNE.  96%  son  contrarios al  comunismo   cubano.  Súmele  a Capriles  192.000 votos.   Llega  a 1.159.690.

i)       Se puede  sumar el número  de venezolanos  residentes en el Estado  de Florida (EE.UU.AA) que no pudieron   ir a votar  en New Orleans,  la trampa  electrónica, los votos anulados y el abuso  de los Presidentes de mesa,  en ausencia  de testigos,  de votar varias veces,  para  tener una  idea mayor del número de votos reales  de los  “declarados ganadores”.

j)       Estos números  no están destinados a la impugnación, sino  a  ratificar cual  es la verdadera mayoría electoral  en Venezuela, la única  mayoría en el mundo (probada y comprobada) que no  gana elecciones  desde  el año dos mil.

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