[Luís Zambrano]
Venezuela jamás había parido una organización tan
intolerante, violenta e insensata frente a sus rivales como el actual
chavismo. Claro, esa ha sido la conducta del comunismo a través de todas sus
mutaciones y recetas a lo largo de la historia.
Lo antes expuesto quedo evidenciado hoy durante el arranque de campana del candidato Henrique Capriles en la tranquila población de La Grita, Estado Táchira.
Lo antes expuesto quedo evidenciado hoy durante el arranque de campana del candidato Henrique Capriles en la tranquila población de La Grita, Estado Táchira.
Los operativos de Misiones siempre los hacen en lugares abiertos como el Liceo Militar Jáuregui o el Estadio pero hoy, para cerrarle el paso a Capriles, lo realizaron en los alrededores de la Basílica del Santo Cristo y Plaza Bolívar con el apoyo de la GNB y el Ejercito.
Allí montaron la misión Mercal y Pdval, cedulación, licencias, certificados médicos, juegos para los niños y, para aterrorizar, colocaron dos camiones repletos de bombonas de gas doméstico en toda la entrada lateral de la iglesia a donde llegaría Capriles para pedirle al Santo Cristo fortaleza y sabiduría.
La población pudo observar 16 camionetas toyota doble cabina de la policía estadal cuando normalmente no hay sino una sola y se la pasan accidentadas.
Quisieron romper la masiva asistencia en apoyo a Capriles entregando bolsas de leche la campiña, harina precocida, sardinas congeladas, azúcar y otros alimentos de la cesta básica muy escasos en la zona.
Para impedir que el candidato llegara a La Grita desde el alto gobierno se ordenó cerrar la pista de aterrizaje de La Fría y tuvo que hacerlo por El vigía a tres horas por carretera hasta La Grita. El bloqueo de calles fue impresionante. Pese a todo, el pueblo democrático de La Grita rompió los cercos y acompañó al candidato Capriles hasta el altar del San Cristo y luego a la Plaza Miranda (El Calvario) donde hablo a plaza llena para finalmente partir hacia Mérida.
Todo esa actitud del gobierno simplemente tiene un nombre: MIEDO Y COBARDIA.
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